Cementerio Judío de Segovia

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Visitar Segovia es visitar un gran trozo de la historia de España, desde el acueducto romano hasta el Alcázar pasando por la iglesia de la Vera Cruz o la judería que existió en esta ciudad. Nos vamos a centrar en esta última, pero no vamos a hacer el recorrido que se recomienda normalmente (de eso ya hablaré en otro momento) en el barrio judío de esta ciudad, sino que siguiendo la frase que yo oí por primera vez en boca de Antonio Gala (después la he oído como frase de muchos otros), “para conocer a un pueblo has de visitar su mercado y su cementerio”, vamos a visitar el Cementerio Judío de Segovia.

Historia de los Judíos en España

Las primeras familias judías se establecieron en España de mano de los romanos, a raíz de la ocupación por parte los legionarios de Roma el en siglo 1 d. C. las tierras de Palestina, destruyendo y saqueando Jerusalén. Agrupados en comunidades fieles a la tradición y  a la Ley de Moisés, los sefarditas convivirían en la península ibérica  con los romanos, los visigodos,, los musulmanes y los cristianos con periodos de mayor o menor tolerancia, hasta la ejecución del famosos decreto de expulsión de los Reyes Católicos en 1492, si bien la pervivencia de la herencia hebraica seguiría manifestándose a través del fenómeno de los cristianos nuevos o conversos, muchos de los cuales seguirían practicando el llamado criptojudaismo durante varios siglos más a pesar de las persecuciones del tribunal de la Inquisición.

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Señal del Puente de la Judería (Segovia)
 Judíos en Segovia

Segovia cuenta con el privilegio de ser una de las pocas las ciudades españolas que cuentan con un legado sefardí tan completo. Los primeros datos de la presencia de una importante presencia judía en Segovia se remontan a 1215, aunque es posible que se remonte a finales del siglo XI y sitúan su actividad y residencia en torno a la zona comercial de la ciudad (en torno a la actual plaza de la Merced y las parroquias de San Miguel y de San Andrés, todos dentro de la ciudad amurallada). A finales de siglo XIII la población hebrea que habitaba en la Segovia era unos  300 miembros, con una aljama (nombre que recibía la comunidad judía, aunque realmente esta acepción significa Junta de moros o judíos y que ya Aparece en un poema de Gonzalo de Berceo en 1220) con sus instituciones perfectamente articuladas. Durante los siglos XIII y XIV la comunidad judía compartió pacíficamente actividades y lugares de vivienda con la población cristiana, hasta el punto de que la población hebrea de Segovia no sufrió  las persecuciones que en 1391 dañaron a las aljamas de gran número de ciudades. Sin embargo, desde comienzos del siglo XV la convivencia entre judíos y cristianos estuvo salpicada en Segovia por las escaladas de tensión que resultaron habituales en otros lugares (Fernández, 2003).  El año 1412 se marcó un hito en la aljama de la ciudad ya que en virtud de las Leyes de Ayllón se obligó a un agrupamiento en un espacio que comprendía desde la Almuzara hasta el tramo de muralla situado entre el antiguo matadero y la puerta de San Andrés. Finalmente en 1480 se decreta por parte de los Reyes Católicos un confinamiento, que se cumplió, en torno a un recinto cerrado por siete puertas y cuyo eje principal fue la actual calle de Judería Vieja hasta la Puerta de San Andrés. A lo largo de su historia, contaron los judíos con cinco sinagogas de las que se conserva la que fuera Sinagoga Mayor (actual Iglesia del Corpus Christi, cuyo paso de Sinagoga a Iglesia se originó por un hecho milagrosos (que se puede conocer más detalles del mismo aquí), el cual se celebra en la fiesta Eucarística de la Catorcena el primer fin de semana de septiembre en Segovia). Durante el siglo XV, la de Segovia era una de las principales Aljamas del Reino de Castilla y según algunos expertos, la más importante que había en el reino de Castilla en vísperas de la expulsión en 1492. Llego a tener, además de las 5 sinagogas mencionadas, dos carnicerías, dos escuelas un horno, un hospital…

Matadero Judío en Segovia_600x450Matadero Judío en Segovia

En 1480, la mayoría de la población es confinada en el barrio que hoy conocemos como la Judería, intramuros, al sur de la ciudad, sobre el valle Clamores que les separaba de su cementerio. Muchos eran artesanos y pequeños comerciantes, pero había también personajes tan conocidos y adinerados como el financiero Abrahan Seneor, cuya casa estaba valorada en un millón de maravedíes, cuando lo normal en aquel entonces es que no pasara de 15.000 y cuyo bautismo como cristiano nuevo apadrinaron los propios Reyes Católicos, albergando actualmente esta casa el Centro Didáctico de la Judería. Si nos interesan los lugares más importantes del mundo judía en Segovia antes de su expulsión, es imprescindible que se visiten los siguientes: además del ya nombrado Centro Didáctico de la Judería, el barrio judío (que como bien indica el folleto de la red de juderías de España, “La belleza del barrio judío de Segovia que conserva su fisonomía de antaño hace que un paseo por este barrio sea una experiencia única” y que estaría formado por las calles con nombres claramente históricos como Judería Vieja, Judería Nueva, Calle de Santa Ana, o Corralillo de los huesos), la Puerta de San Andrés (hoy en sala de exposiciones e interpretación del barrio judío), Museo de Segovia y el espacio que vamos a comentar, el Cementerio Judío.

Puente de la Estrella (Segovia)_600x450Puente de la Estrella (Segovia)

 

Cartel del Puente de la Estrella (Segovia)_500x375
Cartel del Puente de la Estrella (Segovia)
Los cementerios Judíos en España

La mayoría de la información que aparece en este punto esta sacada del muy interesante artículo “Notas sobre arqueología funeraria judía en época medieval” de Jorge Canovas que se puede consultar aquí.

Ya comentamos en un anterior post en el que hablábamos sobre los cementerios ingleses en España y en particular sobre el cementerio inglés de Denia, la dificultad que tenía toda persona no católica para ser enterrada en suelo sagrado católico. El caso judío es similar, pero diferente, ya que para el pueblo judío, tan grande era la importancia del cementerio que éste era adquirido incluso antes que la propia sinagoga, ya que el cementerio judío responde a la necesidad que tiene la comunidad de disponer de un lugar inviolable donde el cuerpo pueda descansar en paz en espera de la resurrección. En aquellas poblaciones que no existía cementerio judío por ser pequeños núcleos donde el número de judíos no había permitido desarrollar todas las instalaciones de una aljama llevaban a enterrar sus difuntos a la localidad más próxima donde existiera uno, hecho que propicia que el número de cementerios sea inferior al de localidades donde la presencia de judíos aparece documentada.

Corredor de acceso a cámaras sepulcrales en cementerio Judío de Segovia (2)_600x450Corredor de acceso a cámaras sepulcrales en cementerio Judío de Segovia

Los cementerios judíos se presentan como un espacio cerrado por un muro, situándose como prescribe el Talmud a un mínimo de 50 pasos de la última casa y siendo frecuente que en el espacio que separaba a los vivos de los muertos fluyera un río o arroyo. La cercanía entre el barrio hebreo y el cementerio permitía crear una ruta directa que evitara posibles alteraciones ocasionadas por la comunidad cristiana al cortejo fúnebre, más teniendo en cuenta la trascendencia que para esta religión tiene cualquier ceremonia relacionada con la muere, a la que acompaña de una compleja sucesión de ritos que estipulan rigurosamente el tipo de mortaja o ataúd, las acciones a realizar durante la inhumación e incluso superan el momento del enterramiento marcando rigurosos periodos de duelo que finalizan al cumplirse un año del fallecimiento. En este momento el luto se cerraba con el mohtzayuah, acto en el que se marcaba la tumba, generalmente con una estela (Fernández, 2003). En lo referente al uso funerario propiamente dicho, los cuerpos eran enterrados en  posición de decúbito supino, con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo o doblados sobre distintos puntos, muy rara vez cruzados sobre el pecho. La cabeza inclinada bien sobre el hombro derecho o el izquierdo y los cadáveres están orientados con los pies hacia Levante, aunque existen variantes incluso dentro de una misma necrópolis.

Salida del tunel bajo la cuesta de los Hoyos_500x375
Salida del túnel bajo la cuesta de los Hoyos

 Por regla general no presentan ajuares o en caso contrario éstos son muy escasos limitándose a algunos anillos de oro, plata o bronce, con o sin inscripción, decorados con elementos vegetales, figurativos o simplemente motivos en zigzag que ofrecen curiosos paralelos y semejanzas entre sí. Otros objetos de adorno aparecen con relativa frecuencia en las necrópolis hispanas: colgantes, pendientes, zarcillos, cuentas de collar y otros adornos, cerámica o clavos.  Por el exterior se señalizaba la sepultura mediante una lápida con inscripción que normalmente se colocaba al cumplirse un año del sepelio.

El cementerio Judío de Segovia

Segovia cuenta con la única necrópolis hebrea de Castilla y León, situada justo en frente del barrio de la Judería, en la ladera izquierda del valle que forma el río Clamores y abarcaba el espacio comprendido entre la Puerta de San Andrés y la Casa del Sol, en la llamada cuesta de los Hoyos en el paraje del Pinarrillo y Aunque no es posible establecer una datación cronológica con un mínimo de precisión dada la ausencia de losas sepulcrales, se supone que fue utilizado para que los judíos enterraran a sus muertos desde el siglo XIII hasta la expulsión de los judíos en el siglo XV, llegando a tener unas dimensiones de 4.7 hectáreas. Tras la expulsión, los Reyes Católicos entregaron el terreno del cementerio al Concejo de la ciudad, a condición de que se mantuviera como ejido, es decir, sin uso agrícola ni ganadero. El año siguiente los Reyes católicos compensan al monasterio de Santa María del Parral con la piedra del osario de los judíos (Fernández, 2003), desconociéndose la ubicación exacta en la actualidad de ninguna de las lápidas, lo que ha hecho correr la leyenda urbana que se utilizaron para construir el monasterio. No existen muchas más referencias, salvo los diferentes nombres con el que se denomino la actualmente llamada Cuesta de los Hoyos, que anteriormente se denominó Prado Santo, Osario, Fansario o Peñas del Fonsario de los Judíos (Fernández, 2003). Los usos del mismo pasaron a ser zona de pastoreo y de recreo por los jóvenes y algunas de las cámaras sepulcrales excavadas en la roca como vivienda de población marginal durante los siglos XIX y XX. En 1859 el Ayuntamiento realizó una plantación de pinos, alguno de los cuales se pueden observar en la actualidad.

Plano del Cementerio Judío de Segovia_600x450Plano del Cementerio Judío de Segovia

 

Camino en el Cementerio Judío_600x450Camino en el Cementerio Judío

Para llegar al cementerio, lo mejor es seguir el recorrido que realizaría un cortejo fúnebre de un finado judío en el siglo XV. El itinerario se iniciaría en la Plaza de Juan Parix conduciéndonos a través de la Puerta de San Andrés o Arco del Socorro al Puente de la Estrella y de allí al valle de la Hontanilla, continuando la ruta por las actuales escaleras que desde la Hontanilla conducen hasta el túnel que cruza por debajo de la Cuesta de los Hoyos para concluir en el propio cementerio en el Pinarillo. Para señalizar este recorrido se utilizaron fragmentos de piedra caliza que resultaron de las obras de adecuación del cementerio además de servir para señalizar el perímetro de la zona de enterramientos judíos en el Pinarillo.

Recorrido desde la aljama judía hasta el Cementerio Judío_600x450
Recorrido desde la aljama judía hasta el Cementerio Judío

El Cementerio Judío de Segovia ha sido parcialmente estudiado, desde el punto de vista arqueológico, y es posible hacer un recorrido visitando ejemplos de los dos tipos de sepulturas que lo conforman: grandes cámaras sepulcrales excavadas en la roca, con corredor de acceso (los llamados hipogeos y que pueden considerarse una rareza en la tipología funeraria hispánica, llegándose a poner en duda su función sepulcral en el siglo XIX. Algunos autores los consideran recintos funerarios más antiguos que los realizados a tumba abierta y se conocen un total de 26 en el cementerio de Segovia) y sepulcros antropomorfos igualmente labrados en la roca caliza de las laderas del valle, denominados en tumba abierta y de los cuales se conocen un total de 50, excavados en la roca a diferentes profundidades, respondiendo a diferentes tipologías. Existen fosas antropoides (es decir, con forma humana, con la cabecera en forma herradura, circular o trapezoidal) o con forma de bañara. También se encuentran fosas simples cavadas en la tierra, que corresponden a los enterramientos más recientes del cementerio.

Sepulcros antropomorfos labrados en roca en Segovia_600x450Sepulcros antropomorfos labrados en piedra

 Existe en la parte alta del cementerio en la antigua Casa de Guardas del entorno el denominado Centro de Divulgación del cementerio, se presenta al exterior como una pequeña casa blanca, por ser éste el color del luto en la cultura judía, y muestra en su interior la representación del ritual funerario a través de las cuatro escenas principales: la expiación y contrición, la comitiva funeraria, la conducción del muerto y la inhumación. Este espacio, cuando yo fui a visitarlo estaba cerrado, y para conocer su horario es necesario que se pida la información en las oficinas de turismo de Segovia.

Corredor de acceso a cámaras sepulcrales en cementerio Judío de Segovia_600x450Corredor de acceso a cámaras sepulcrales en cementerio Judío de Segovia
Más información

“El Cementerio Judío de Segovia” (2011), libro financiado por el Proyecto de Recuperación del Patrimonio Histórico de Segovia para su mejor uso turístico. La autora de los textos del libro es Alcázar Rus y cuenta con fotografías de Jorge Soler y de la Empresa Municipal de Turismo. Este libro se entregó durante la celebración de la XII Jornada Europea de la Cultura Judía del VI Curso de Judaísmo Hispano realizada en Segovia en 2011, realizándose 2000 ejemplares. Se puede bajar en versión en pdf desde aquí.

Folleto “Necrópolis Medieval judía de Segovia” se puede bajar aquí

Fernández, S (2003): “El cementerio judío de la ciudad de Segovia en el Medioevo” Págs. 557-582 en “Juderías y sinagogas de la Sefarad medieval” Coord. López, A. y Izquierdo. Se puede consultar aquí

Notas sobre arqueología funeraria judía en época medieval de Jorge Canovas se puede consultar aquí.

AGANZO, C (2008): Rutas por las juderías de España, Colección El País Agular. Editorial Santillana Ediciones Generales S. L. Madrid

La historia de la Catorcena se puede leer aquí

El folleto de la red de juderías de España se puede descargar aquí

Noticia en el diario Norte de Castilla sobre las obras de adecuación que se realizaron en el cementerio Judío de Segovia en 2010 se puede ver aquí

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